Estimadas y estimados stakeholders,

2025 ha sido un ejercicio en el que el Grupo Ebro Foods ha vuelto a demostrar la fortaleza de su modelo de negocio y su capacidad para adaptarse a un entorno cambiante y exigente. En un contexto caracterizado por un mercado bajista de materias primas, una elevada presión competitiva y una notable complejidad operativa —desde la gestión de inventarios hasta el impacto de los aranceles en Estados Unidos, la volatilidad del tipo de cambio o las nuevas exigencias regulatorias—, el Grupo ha mantenido una evolución consistente de sus resultados y ha alcanzado un nuevo EBITDA-A histórico, superior al obtenido antes de la venta de los negocios de Pasta Seca. Un logro del que debemos sentirnos especialmente satisfechos, ya que refleja la capacidad del Grupo para seguir creando valor en circunstancias adversas.

En términos financieros, 2025 se cerró con un EBITDA-A de €420,6 millones y un beneficio neto de €214,8 millones, un 3,4 % superior al del año anterior. Estos resultados se obtuvieron, además, reforzando la posición financiera del Grupo, con una reducción de la deuda neta de €63,8 millones, hasta situarla en €529,4 millones, tras realizar inversiones por €134,9 millones y mantener una política de retribución al accionista estable y sostenible.

La diversificación geográfica ha seguido siendo una de las principales palancas del buen comportamiento del Grupo. En 2025, el 97% del EBITDAA se generó en mercados internacionales, lo que ha permitido mitigar los efectos de un contexto especialmente exigente en algunos mercados clave y reforzar la resiliencia global del Grupo.

En línea con las prioridades definidas en nuestro Plan Estratégico 2025-2027, durante 2025 hemos seguido impulsando el crecimiento orgánico del Grupo mediante inversiones industriales por €134,9 millones, orientadas a reforzar nuestra capacidad productiva y a apoyar el desarrollo de categorías de mayor valor añadido. Entre ellas, cabe destacar los avances en arroz microondable en Memphis, la ampliación de la capacidad de Garofalo en Gragnano y el refuerzo de nuestras plataformas de pasta fresca en Avio y Communay.

En cuanto a nuestras Áreas de Negocio, la División de Arroz ha mantenido en 2025 una evolución positiva en un entorno marcado por unos precios históricamente bajos de las materias primas y una intensa presión competitiva. A ello han contribuido el buen comportamiento de nuestras categorías de conveniencia, la solidez de nuestras marcas en mercados estratégicos y la positiva evolución de determinados negocios en áreas de mayor crecimiento, lo que ha permitido mejorar los márgenes operativos y cerrar el ejercicio con una cifra de ventas de €2.326 millones y un EBITDA-A de €337,5 millones.

La División de Pasta, por su parte, ha evolucionado de forma desigual en los distintos negocios que integran el Área. La positiva aportación del negocio de pasta fresca, especialmente en Francia, junto con la fortaleza de Garofalo y su crecimiento en mercados como España y Estados Unidos, han contribuido a compensar parcialmente el impacto de los aranceles estadounidenses y de la evolución del tipo de cambio. En este contexto, la cifra de ventas se situó en €690,3 millones y el EBITDA-A alcanzó los €99,3 millones. Asimismo, a comienzos de 2026 hemos completado la adquisición del 30% restante de Bertagni, reforzando nuestra posición en el segmento de pasta fresca.

En el ámbito bursátil, durante el ejercicio 2025 la acción de Ebro Foods se revalorizó un 15,9%, reflejo del buen comportamiento operativo del Grupo y de la confianza del mercado en nuestro modelo de negocio. En ese mismo periodo, el Ibex 35 se revalorizó un 49,2%, el Ibex Medium Cap un 16,1%, el Ibex Small Cap un 28,9%, mientras que el Índice Eurostoxx Food & Beverage, que agrupa a las principales compañías europeas del sector, registró una evolución prácticamente plana.

En materia de retribución al accionista, durante el ejercicio 2025 se distribuyó, con cargo al resultado del ejercicio 2024, un dividendo ordinario de €106,2 millones (0,69 euros brutos por acción), lo que supuso una rentabilidad por dividendo del 3,72%.

En 2025, hemos reafirmado nuestro compromiso con los 10 Principios del Pacto Mundial de Naciones Unidas y hemos seguido impulsando iniciativas orientadas a generar un impacto positivo en el ámbito medioambiental y social. Ese compromiso se ha traducido en €7,2 millones de gasto e inversión medioambiental y en €2,1 millones destinados a proyectos de agricultura sostenible. A ello se suman las más de 200 actuaciones sociales, medioambientales y educativas promovidas por la Fundación Ebro y por las distintas sociedades del Grupo, así como donaciones de alimentos por un valor superior a €1,4 millones, equivalentes a más de 641 toneladas. En conjunto, estas iniciativas representaron una inversión social superior a €2,5 millones y tuvieron un impacto directo en alrededor de 646.000 personas. Son cifras que reflejan una forma de entender nuestra responsabilidad: contribuir de manera positiva y duradera al desarrollo de las comunidades con las que estamos vinculados.

Puedo decirles, por tanto, que 2025 ha sido un año en el que hemos alcanzado los objetivos que nos habíamos propuesto y en el que el Grupo ha vuelto a acreditar su capacidad para avanzar con determinación en las prioridades que nos hemos fijado para los próximos años.

Afrontamos 2026 con prudencia, conscientes de las dificultades y retos que tenemos por delante, pero también con confianza en la capacidad del Grupo y en la calidad y competencia de nuestros profesionales para seguir dando una respuesta eficaz.

Permítanme terminar trasladando mi agradecimiento a nuestros accionistas, por su confianza y lealtad; a nuestros clientes y proveedores, por su colaboración y apoyo; y, de manera muy especial, a todos los equipos del Grupo, cuyo trabajo, dedicación y esfuerzo resultan esenciales para seguir avanzando y hacer posible los resultados alcanzados.